julio 19th, 2009 by
Patricia y Gustavo
Aquellos que conocieron en este planeta como familia, que fallecieron, están actualmente sentándose en su hombro. Esto es verdad, queridos. Un pedazo y una parte de ellos, ya sea que estén reencarnados o no, está con ustedes justo ahora. “Fuera del espacio, fuera del tiempo”, podrán decir… sin embargo, están aquí. Está la madre, el padre, la hermana, el hermano y el hijo. Todos están aquí. ¿A veces se preguntan si los que partieron, que amaban tanto, que lloraron tanto, podrían alguna vez “mirar abajo desde lo alto” y verlos? Bueno, ellos no tienen que “mirar abajo.” ¡Todo lo que tienen que hacer es mirar hacia la derecha! Hay una pieza y una parte de todos ellos con ustedes ahora.
Los invitamos a algunos de ustedes para sentir esto y comprender lo que estamos diciendo. Es parte del amor de Dios que les da esto, para que no estén solos… jamás. Es una parte de la promesa de la familia que nunca hemos discutido con ustedes anteriormente. Nunca ha sido transcrita antes. Quienes fallecieron en su propio tiempo de vida son parte de la energía que ustedes llevan consigo a donde van.
Ahora, ¿quiénes piensan que son los que los tocan en el hombro para ver el 11:11 y el 12:12 en los relojes? ¿Por qué miraron en ese momento en particular? ¿Por qué no cuando el reloj marcaba las 11:10? Es porque los tocaron en el hombre aquellos que los aman y los rodean y quieren decir: “Quiero mostrarte algo muy especial e interesante. ¡Mira ahora el reloj!” La próxima vez que les ocurra, en lugar de sentir algo como “¿De qué se trata esto?” o “Ah, ¿no es extraño o raro?” los desafiamos a que digan en su lugar: “Yo también los amo… Yo también los amo.” Porque eso es lo que está pasando. Es un toque en el hombro. Sus propios seres queridos les están diciendo: “¡Estamos aquí de verdad! ¡Mira el reloj – mira el reloj! Estamos aquí y si no lo crees, vamos a tener que hacerlo una y otra y otra vez hasta que comprendas que estas cosas no son coincidencias. Deseamos que sepas que estamos orgullosos y que te amamos.”
Tomado de: Carroll, Lee. Kryon 9; El nuevo Principio. 2002.
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julio 14th, 2009 by
Patricia y Gustavo
Ptolomeo, 30-6-2009
En posts anteriores se explicó que la salud de la Tierra y del cuerpo de cada uno de los Seres Humanos están íntimamente ligados. Que al sanar uno se sana al otro en tanto los Humanos deben ser pensados como células de ese organismo mayor.
De este modo, la contaminación en el Organismo Tierra, provocada por los Seres Humanos y que modifica el clima, está en paralelo con la intoxicación que ellos mismos se provocan con agentes químicos (por ejemplo, al fumar). El proceso es el mismo. Los Humanos y la Tierra se necesitan mutuamente para sanarse porque de a poco vamos perdiendo la conexión con nuestro origen celular.
Una manera de recuperarlo es a través de la comida. Aquellos alimentos que están en contacto con la Naturaleza traen consigo el arquetipo de la armonía en su fuente creacional. Los Humanos deberían volver al crudivorismo y otras dietas que respetan las frutas y vegetales sin modificar su forma.
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julio 1st, 2009 by
Patricia y Gustavo
Ptolomeo, 30-6-2009

En posts anteriores se explicó que así como el cuerpo humano, el organismo Tierra tiene sus mecanismos para equilibrar su salud, y que los Humanos deben ser pensados como células de ese organismo. En otros se dijo que el Arco Iris es uno de ellos y que si el observador se para frente a uno, y a través de él se conecta con la Divinidad, puede llenarse de una energía que va a armonizar el aura y el propio ser, así como lo está haciendo con el organismo Tierra y que existe un código de acuerdo con lo que deban sanar, y así se los puede ver dobles, simples, con un arco blanco por encima, etcétera.
Uno de esos mecanismos es rezar o meditar pensando o teniendo presente al Arco Iris. Esto genera un campo de resonancia que sana tanto a la persona como a la Tierra. A su vez, cada uno de los elementos de la Naturaleza que participan de las tempestades climáticas cumplen diferentes funciones de sanación y pueden ser utilizados en ese sentido. Esto ya lo sabían los antiguos sanadores como los chamanes.
Otra manera es que al contactar o relacionar las nubes esponjosas, blancas y puras, con la energía del riñón, vuelven a las células de éste a su estado acuoso ideal (esto implicaría que podrían deshacerse los cálculos renales). En el futuro las ciencias médicas volverán a sus orígenes porque el cuerpo humano se alejó de su ser y volverá a encontrarse. Así, volverá a usar lo natural que le ofrece la Tierra para curarse. Lo importante es el campo de interacción que se forma entre el fenómeno climático y el Ser Humano. De este modo, la Tierra y el órgano se modifican para mejor mutuamente.
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